Redes sociales y fallecimiento: qué opciones existen

En la era digital, nuestra vida no solo sucede en el mundo físico. Cada foto compartida en Instagram, cada pensamiento en X forman parte de lo que hoy conocemos como nuestra identidad digital. Sin embargo, pocos nos detenemos a pensar: ¿qué ocurrirá con todo ese contenido el día que ya no estemos?
La importancia de la planificación
Para evitar que el legado digital se convierta en un problema legal o en un dolor de cabeza para los familiares, es recomendable:
Designar herederos digitales: Usar herramientas como el "Contacto de Legado" de Facebook o el "Administrador de cuentas inactivas" de Google.
Testamento digital: Dejar instrucciones claras (ya sea de forma legal o en un documento privado de confianza) sobre qué hacer con cada cuenta.
Uso de plataformas especializadas: Servicios como Obituaria permiten centralizar la memoria y el homenaje de forma digna, separando el ruido de las redes sociales del verdadero acto de recordar.
¿Por qué es importante?
Gestionar el legado digital ayuda a evitar el robo de identidad (cuentas abandonadas que son hackeadas), protege la intimidad de los mensajes privados y, sobre todo, facilita el proceso de duelo de los seres queridos, dándoles un lugar seguro donde honrar la memoria.
1. Facebook e Instagram: El espacio para el recuerdo
Cuentas conmemorativas: Es la opción más elegida. El perfil no desaparece, sino que se convierte en un espacio de homenaje. Aparece la palabra "En memoria de" junto al nombre de la persona. Los amigos y familiares pueden seguir compartiendo recuerdos en el muro (según la configuración), pero nadie puede iniciar sesión en la cuenta. Esto evita, por ejemplo, que el sistema envíe notificaciones de cumpleaños que podrían resultar dolorosas.
Eliminación definitiva: Si la familia lo prefiere, puede solicitar que la cuenta se borre para siempre. Para esto, es necesario presentar documentación oficial, como el certificado de defunción.
2. Google y YouTube: El administrador de cuentas inactivas
Google (que incluye Gmail, Drive, Fotos y YouTube) no tiene perfiles conmemorativos como tal, pero ofrece una herramienta muy útil llamada Administrador de cuentas inactivas.
Tú puedes configurar tu cuenta para que, si pasa cierto tiempo sin actividad (por ejemplo, 6 meses), Google haga lo siguiente:
Envíe un aviso a un contacto de confianza.
Le permita descargar ciertos datos que tú hayas autorizado previamente.
O bien, borre la cuenta por completo.
Si no se configuró nada en vida, los familiares pueden solicitar el cierre de la cuenta o la recuperación de fondos (en caso de haberlos), pero el proceso suele ser más estricto y requiere validación legal.
3.Consejos para gestionar la "herencia digital"
Afrontar estos trámites en medio del duelo puede ser abrumador. Aquí te dejamos tres pasos para facilitar el proceso:
Haz un inventario: No necesitas anotar contraseñas (que cambian a menudo), pero sí una lista de qué redes sociales tienes activas.
Habla de ello: Así como hablamos de nuestra voluntad sobre el funeral, es sano mencionar si preferimos que nuestro perfil sea un memorial o que se elimine.
Usa las herramientas oficiales: Casi todas las redes tienen hoy un formulario de "Solicitud para cuenta de persona fallecida". No intentes adivinar contraseñas; los canales oficiales son más seguros y respetuosos.
En Obituaria, entendemos que recordar a quien se ha ido es un acto de amor que requiere dignidad. Por eso, hemos creado un espacio donde el homenaje no depende de una configuración de privacidad compleja, sino del deseo de mantener viva una historia.
¿Has pensado cómo te gustaría ser recordado en el mundo digital? Te invitamos a conocer nuestras herramientas de Memoriales Digitales en obituaria.app. Crea un espacio dedicado, seguro y eterno, donde las fotos, las anécdotas y el cariño de quienes se quedan sean los verdaderos protagonistas.
Porque un legado bien cuidado es el mejor regalo para las futuras generaciones.